Dad, pero con cabeza.


Me llamo Elisa y me han permitido contar mi triste historia para que otros puedan aprender y evitar situaciones como las que yo misma me busqué.

Siempre fui una mujer muy independiente, creía que la vida me iba a llenar de felicidad,viviendo intensamente, sin reglas, sin ataduras, era lo que vosotros decís un "espíritu libre" nacida para el amor

Nací en los años 60 y mis padres me dieron una educación liberal a pesar de aquellos tiempos ellos eran también muy adelantados en sus ideas y más que educarme me dejaron suelta para que yo desde pequeña aprendiera las cosas por mi misma.

Cuando cumplí 18 años me fui a vivir a una comunidad donde compartíamos todo en la vida las cosas materiales y por supuesto el sexo.

Siempre di todo lo que tenía, nunca guardes nada para mí y claro todos abusaron de mí ya que si alguien quería algo de mí simplemente lo cogía sin preguntar

Yo creía que podía esperar el mismo comportamiento de los que tanto di ya que no hubo esfera de mi vida que no compartiera.

Creía que éramos una gran familia pero el amor libre me pasó también su factura.