En estos momentos hay familias cuyos padres padecen un sufrimiento extremo por el comportamiento, en

R: "cuando uno tiene una vida tranquila, una vida cómoda y se incorporan a la unidad familiar hijos que voluntariamente o no ocasionan graves problemas, realmente son un elemento que puede alterar a la familia lo que hace que todo se dé la vuelta y donde antes había tranquilidad ahora son peleas, ira, penas...

A estos padres realmente solo les podemos decir una cosa: amor, amor y amor.

Esos niños no han pedido venir de esa forma, y estos niños están aquí porque son actos de amor.