Cuando el final se acerca


"Todos venimos a esta vida revestidos de un cuerpo físico, que nos acompañará en el periplo de nuestra existencia.

Cuando somos jóvenes ni siquiera nos planteamos, la mayoría de las veces, en las sociedades donde las necesidades materiales están cubiertas, que ese escudo físico que nos acompaña, en realidad que nos permite vivir, va a sufrir un proceso de deterioro a lo largo de los años.

Cuando somos jóvenes la vida no parece tener fin, estamos de hecho al comienzo de nuestro aprendizaje, y precisamente uno de los puntos más importantes de esos conocimientos que vamos a ir adquiriendo es el hecho de qué lo que creíamos que los iba a durar para siempre, en realidad se deteriora, se agota con el paso de la vida, hasta llegar un momento que esa envoltura ya no permite albergar al alma tal como lo hace en la vida.

Ese deterioro del cuerpo a veces lento y gradual, o con algunas enfermedades rápido y doloroso, debe constituir, como otras muchas cosas, una oportunidad de reflexión y aprendizaje: no vamos a vivir esta vida para siempre.