Los Falsos Profetas del espiritismo

 

Vanidad de vanidades, todo es Vanidad (Eclesiastés 1)

" Orgullo de la persona que tiene en un alto concepto sus propios méritos y un afán excesivo de ser admirado y considerado por ellos."

 

Dentro de nuestra búsqueda, consideramos que debíamos conocer a todos los que pensábamos podían ofrecernos respuesta a nuestras inquietudes, que habían aparecido tras la muerte de un familiar y los insistentes fenómenos y comunicaciones que recibíamos de él, mediante movimientos de objetos, olores, y comunicaciones de muchos tipos, imposibles de atribuir a la casualidad. 

 

Y encontramos de todo.

 

Desde simples videntes telefónicos más o menos inspirados, pero eso sí, siempre con pago previo, a organizaciones espirituales, donde aparentemente, cuando les conocías, reinaba la hermandad y la armonía, en un ambiente de libertad de pensamiento y debate abierto dentro, claro está, de las ideas comunes que compartía el grupo.

Buscando en Internet decidimos que las doctrinas espiritas, es decir grupos cristianos donde pensaban que eramos almas que perduraban a la muerte y que incluso era posible en determinados casos una comunicaciñon con ellas,  parecía encajar perfectamente en lo que estábamos decubriendo ya por nuestra cuenta.

Decidimos unirnos a uno de esos grupos espiritas que vimos en Internet, justo al lado de la Plaza Mayor de Madrid, donde, pensamos, podríamos formarnos en este camino que habíamos emprendido ya que parecían compartir lo que a esas alturas ya pensábamos, en cuanto a la existencia de los espíritus y la posibilidad de comunicarse con ellos..

Y así fue en un principio. Fuimos bien acogidos y pronto se nos permitió integrarnos en el grupo e ir ascendiendo en nuestro grado de compromiso.

Nuestro deseo era aprender y colaborar desde una actitud humilde y ocasionar los menores problemas posibles a aquellos que nos habían brindado su mano abierta y nos ayudaban con sus enseñanzas.

Pero, con el tiempo, este grupo, en teoría altruista y de ayuda fraterna, y donde las palabras favoritas por parte del director del centro eran caridad, ayuda a los demás, cariño, comprensión, armonía...se fue transformando poco a poco en otra cosa ya no tan agradable... y este relato pretende recoger nuestra experiencia.

No tardamos en darnos cuenta a medida que avanzábamos en el grupo que, aunque tratábamos de adoptar una posición constructiva, si divergías, aunque sólo fuera en las formas del director, si no mostrabas una actitud de fidelidad casi inquebrantable, empezaban los problemas. Lo que creíamos era un espacio abierto para aprender, se convertía al avanzar en un espacio cerrado de pensamiento único y hermético, el del director del centro.

Y cualquier disidencia sobre ese pensamiento único o sobre la forma de actuar del director, pasaba a ser interpretado como un ataque frontal hacia el centro, y lo que antes eran buenas palabras se convertía ahora en que "no estas armonizado", "no estás en sintonía"... y se te va apartando.

Llegamos entonces a la conclusión de que utilizaban su organización con un desmedido propósito de protagonismo y promoción personal, muy alejados de aquellos principios por lo que nos adherimos al grupo hacia ya casi tres años.

Se comportaban como reyezuelos de su pequeño feudo. No podíamos entenderlo. Pero ¿su fin, como el nuestro, no era ayudar a los demás?

 

No habiamos recorrido ese camino para acabar así, en lo que empezaba a parecernos casi una secta. 

 

Nuestro sueño se desvanecía...

O estabas incondicionalmente con ellos o pensaban que estabas contra ellos. Se acabaron las caretas. Y la vanidad era ahora la que se desvelaba ante nuestros ojos como el único motor de sus acciones. 

 

Y eso es lo que nos pasó en uno de estos grupos espiritas situado, como antes comentamos, justo al lado de la Plaza Mayor en Madrid.

 

Con el tiempo, cuando pensamos que era claro que lo que buscábamos no lo íbamos a encontrar allí, nuestra actitud, ya evidentemente distante hacia los dirigentes, fruto de nuestro desencanto, nos llevó hacia la marginación e incluso a situaciones de graves faltas de respeto por su parte.

 

Sí, llegaron incluso al extremo de negarnos el saludo en su propio centro, supongo que porque veían que nuestro compromiso con ellos se iba diluyendo. Los últimos días ya éramos abiertamente ignorados por parte del director.

 

Nuestros esfuerzos por aprender en sus prácticas de mediumnidad eran tildados ahora como engaños de nuestra parte (me pregunto engañar a quién y para qué fin) y, con esta situación ya insopotable, decidimos dejarlos, que por otra parte suponemos que es lo que pretendían en realidad desde hacía tiempo.

 

Y por supuesto nuestra marcha fue explicada a los demás miembros del grupo como muestra de nuestra soberbia (¿?).

 

Caridad y ayuda sí, pero para los espíritus de otros planos... para los que todavía estamos aquí, parecía que no tanto.

 

Yo no podía dejar mi mente crítica, y mi razón me decía que lo que veía ahí, sus actitudes tan alejadas de lo que enseñaban, no eran lo correcto, esa no podía ser la doctrina que buscábamos, que se basaba en amor y fraternidad .

 

Y realmente nuestra marcha fue lo mejor que nos pudo pasar, abrimos nuestras mentes, antes cerradas en ese pequeño mundo endogámico, pudimos contactar con otros grupos de orientación espiritual, donde sí que estaba en sintonía lo se predicaba con lo que se hacía.

 

Estos grupos, que son la mayoría, realmente acogen y ayudan a todo el que se acerca dentro de un ambiente fraterno de respeto hacia todos.

 

Hablo de organizaciones espirituales serias, como por ejemplo "León Denis" en Madrid. 

 

¿Y qué pasó con aquellos dirigentes de ese centro cercano a la Plaza Mayor del cual tuvimos que irnos? A veces les hemos vuelto a encontrar en algunas reuniones. Si nos ven se giran, agachan la cabeza, la tuercen con evidentes muestras de desprecio y con muy mala educación por su parte.

 

¡Y estos son los que enseñan espiritismo !

¿O es que deberiámos estar ya en el otro plano para que fueran, al menos, correctos?

¿Es esa la caridad que predicáis? Vanidad de vanidades... al final queda sólo la soberbia del que se ha creado su pequeño mundo para sentirse alguien importante. Menudo espiritismo....

Habéis logrado convertir el mensaje puro en vuestra cueva de vanidades.

Quizá penséis que que los amigos del otro lado no han manifestado ninguna  opinión negativa con respecto a algunas de vuestras actitudes poco ejemplarizantes. No veáis sólo lo que queréis ver, ni oigáis solo lo que queréis oir.

Quizá lo estén haciendo en estos momentos a través de esta página para provocar vuestra reflexión,y de otros medios sin duda, que podrías escuchar si quisiérias bajaros de vuestra supuesta posesión absoluta de la verdad, tan cómoda, de lo "bien" que hacéis las cosas y de lo "mucho" que estais aportando a la doctrina espirita con vuestro ejemplo... 

 

Es cierto que habéis ayudado a muchos, pero sabed también que con vuestras actitudes habéis apartado a otros tantos más de un camino que hubiesen seguido si no fuera por vuestra vanidad y mal ejemplo.

 

Si leéis esto y os hace reflexionar, aunque sólo sea un poco, esta Web y el esfuerzo de todos los que aquí colaboramos para crearla habrá merecido la pena .

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